Yo el problema que veo en la redacción de Marias es que él mismo cae en su propio argumento. Él se ve victima de esos estudiantes londinenses o de los votantes de Trump. Oye, que a mi tampoco me gustan, pero quien soy yo para darles o quitarles la razón... Otra cosa es que les vaya a seguir en sus discursos... Seguro que opino más como Marias que como Trump, pero él mismo se evidencia. El tufillo ese de "yo digo en una columna de opinión cosas sagradas" siempre me dejó indiferente y sobretodo en esta ocasión, que no en todas, me produce incluso contrariedad.