Foro East Link

Foro de U2

Bienvenido!

Entrar Registrarse
Buscar
SIMPLE MINDS: CUESTION DE SUPERVIVENCIA (MEGAPOST)
20 noviembre 2008 a las 18:00
Numero de lecturas: 1425
Aunque hace tiempo que no entro asiduamente en el foro, últimamente me ha llegado de nuevo ese cosquilleo forero que todos tenemos y me he animado a escribir un nuevo megapost sobre una de las bandas de mi vida, sino la más importante teniendo en cuenta los años que llevo siguiéndola: Simple Minds.

Que conste que este nuevo y repentino reentré en el foro por mi parte, no ha derivado de la inminente publicación del nuevo álbum=tsunami colectivo de los ínclitos irlandeses (que pereza, oiga) sino porque “simple-mente” me apetecía y porque gracias a dios, hay algún que otro forero, coetáneo generacional sobre todo y fans de la banda, que se lo merecen (BELA, pau, brontxe,bonoman2 etc…). Va por ellos.

El mundo de la música rock-pop, es un mundo maravilloso pero a veces puede resultar muy perverso. Sobre todo, con la actitud de algunos personajes denominados críticos. Los ingleses, a pesar de darnos el futbol y a los Beatles para nuestro goce eterno, son bastante crueles con muchos grupos y artistas de diversa índole, y tan pronto los ensalzan como cavan su tumba a base de comentarios despectivos y propaganda barata. Simple Minds, grupo campeón de los ochenta, es un caso bastante paradigmático de lo que suele ocurrir en Inglaterra. Supongo que a Coldplay (grupo que me encanta, por cierto) en el momento que den un paso en falso, les ocurrirá lo mismo. Y así será siempre. Unos nacen con estrella, independientemente de sus meritos y otros estrellados.

La cuestión es que bien por edad o porque uno madura, he aprendido a abstraerme de cualquier crítica sobre discos, grupos, conciertos…para disfrutar de lo que me gusta sin ningún tipo de objetivo más que eso, disfrutar. Hace muchos años cualquier crítica despectiva sobre el grupo o sobre cualquier otro del que me declarara seguidor me habría creado cierto malestar. Ahora no. Hay tal desconocimiento de causa y paralelamente tal exceso de sobreinformación (internet) que uno prefiere mantenerse al margen y e intentar ser feliz con las cosas que le gustan, entre muchas de ellas, la música de Simple Minds.
Por ello sirva este post para reivindicar la obra de un grupo fundamental de los años 80, de excelente calidad y así mismo darlo a conocer a aquellos que tengan curiosidad por descubrirlos.

Simple Minds, todavía hoy, puede considerarse el grupo escocés más importante (a todos los niveles) que ha dado mi querida tierra de Nessi en toda su historia. Nacidos en la escena punk de finales de los 70, con el tiempo consiguieron labrarse una carrera llena de éxitos, muy ecléctica, con grandes momentos pero también con momentos de decadencia y pesimismo que afortunadamente no han conseguido limitar el interés general por el grupo (no hace falta más que ver la aceptación de su próxima gira de 30 aniversario en UK).
Les conocí en el año 1989 y durante años les he seguido fielmente disco a disco, tanto en los momentos de esplendor como en todos sus altibajos, que los hay. Para que negar la evidencia.

Autores de una extensa discografía, Simple Minds es para mí el grupo más interesante de los 80. Durante esos años podemos decir que tocaron todos los palos: postpunk, stadium rock, rock sinfónico, electropop, …siempre mostrando una increíble capacidad para buscar nuevos sonidos e innovar, sin olvidar el siempre inevitable éxito comercial. Cuando alcanzaron el techo (1989) y con el cambio de década llegaron las vacas flacas, propiciadas, todo sea dicho, por ellos mismos. A veces la inspiración se acaba y hay que saber hacer borrón y cuenta nueva.

En definitiva: Simple Minds, una cuestión de supervivencia.


LIFE IN A DAY (1979)

Simple Minds, se formó de los restos de un grupo semi-punk de Glasgow llamado Johhny and the Self Abusers. Estos, apenas editaron un single de dos canciones (bastante logrado, por cierto) y sus miembros más conocidos, Jim Kerr, Charlie Burchill, Brian Macgee, Derek Forbes y Michael Macneil formaron Simple Minds tras la disolución de ese primer amago.

Adoradores de Bowie (de su canción Jean Genie sacaron su nombre (“….so simple minded”), Lou Reed, Genesis o Roxy Music, lanzaron en 1979, Life In A Day, producido por John Leckie (a los fans de Radiohead les sonará). Album de chula portada pero algo pobre en contenido. En el se vislumbran en pequeños trazos los parámetros que con el tiempo irían definiendo la música de la banda: teclados omnipresentes (Life In A Day), bonitas melodías pop (Chelsea Girl), gusto por lo excesivo pero sin perder la emoción (Pleasantly Disturbed) y ganas, muchas ganas.

El resultado no es nada del otro mundo. Pero siempre hay momentos verdaderamente destacables como ese comiendo agresivo y semi-punk de Someone o la alocada No Cure y los detalles melódicos simples pero efectivos de sus dos singles: Life In A Day y Chelsea Girl. Aunque a gusto personal es Pleasantly Disturbed, con ese aire escocés que años después explotarían con mayor acierto, el que más llama la atención por su gran elaboración.

Inicio correcto y sin grandes pretensiones.


REAL TO REAL CACOPHONY (1980)


Si este disco lo hubiera parido Joy Division sería considerado hoy en día una obra maestra. Pero no, fueron Simple Minds quienes lo grabaron y como Jim Kerr no se suicidó en 1980, pues pasa lo que pasa. En cualquier caso, giro de 360 grados respecto al album anterior, empezando por la escueta portada. Ambientes oscuros, sonidos obsesivos, letras telegráficas, ausencia de melodía pero un total acierto en originalidad y atrevimiento. 1980 fue un año oscuro en lo musical en el Reino Unido (el año post-punk por excelencia) y Simple Minds se subieron al carro con mucho acierto.

Desde luego, no es un álbum recomendable para todo tipo de público ya que su escucha es exigente hasta más no poder. Pero la escucha repetida, recompensa al oyente: Changeling, Scar (con esa fantástica intro), Premonition (con Forbes, el bajista, construyendo unos punteos marca de la casa), el instrumental Film Theme, la pegadiza Naked Eye o Factory, son ejemplos de buen gusto y talento.

Si disfrutas de los sonidos oscuros, del espíritu post-punk con toques siniestros, disfrutarás con este álbum.

El disco sufre de la lamentable falta de medios (dinero, en definitiva) y la pobre producción de nuevo, de John Leckie. Aún así consiguen llamar la atención de la escena independiente (ya existía) en la zona de Glasgow y poco a poco comienzan a asentar su sonido.


EMPIRES AND DANCE (1980)

Editado el mismo año que el álbum anterior y con apenas meses de diferencia, supone una vuelta más de tuerca a su sonido, retorciéndolo hasta el máximo y experimentando con todo lo que encontraban a su alcance (incluyendo extrañas voces femeninas en la indefinible Twist/Run/Repulsion).

De todo ello sale un disco irregular pero enormemente efectivo. La irresistiblemente discotequera “I Travel”, su primer gran clásico o la monumental “Celebrate” empiezan a entrar en listas hasta el punto en que el entonces puntero Peter Gabriel los elige como teloneros para su gira europea. Jim Kerr reconoce siempre ese hecho como la primera piedra de toque en su carrera.

A gusto personal, Empires And Dance contiene la mejor canción de esta primera trilogía producida íntegramente por Leckie: “Room”. Impresionante en disco y abrumadora en cualquiera de sus reinterpretaciones posteriores en vivo. La forma de reinterpretar sus temas de estudio en directo y las variaciones a las que las sometían (casi siempre acertadas, mejorando el original) definió a Simple Minds durante muchos años, demostrando su capacidad para recrear sonidos manteniendo siempre la esencia de la canción original. En eso tanto el teclista Mick Macneil como el guitarrista Charlie Burchill tenían gran parte de culpa.

Como casi siempre suelen hacer en sus discos incluyen un aceptable tema instrumental: Kant Kino.

Es el ultimo album que editan para la compañía independiente Arista. En el año 1981 firman con la multinacional Virgin, en donde vivirán sus mejores años.


Para aquellos que estén interesados en conocer esta primeriza etapa de la banda, es altamente recomendable el recopilatorio Celebration, editado en 1982 y que incluye el inédito Kaledoscopie. Igualmente recomendable es el recopilatorio Early Years, editado en 2001 y que abarca hasta sus composiciones de 1982.



SONS AND FASCINATION & SISTER FEELLINGS CALL (1981)


Aunque ahora están editados conjuntamente en un único CD bajo el primero de los títulos, en su momento fueron lanzados separadamente, conformando dos álbumes hermanos en sonido pero con portadas y contenidos diferentes. Algo similar al Human Touch y Lucky Town de Bruce en el 92.

Con ambos álbumes se puede decir que Simple Minds dan el primer gran salto de su carrera, tanto comercial como creativo. Caen las primeras grandes canciones: “Love Song” (casi me niego a recordar que servía de sintonía para un mítico programa radiofónico estatal), “The American” (con ese irresistible ritmo bailable), la machacona pero efectiva “Sweet in Bullet”, “Wonderful in Young Life” o la fantástica “In Trance As Mission”, que abre la colección.

Aunque si tengo que destacar dos temas serían Seeing Out The Angel, balada de sonido industrial con sintetizadores a mansalva pero que llega a hipnotizar (Depeche Mode matarían por ella), y “Theme For Great Cities”, sin duda mi canción instrumental favorita de todos los tiempos. Espectacular, perfecta, enorme. Una vez que la escuchas la haces tuya. Animo a aquellos que no la conocen a que se la pongan y disfruten. Siempre es un descubrimiento esta canción.

Ambos discos despuntan en listas. “Love Song” se hace bastante popular y la gira de conciertos empieza a proporcionar a Simple Minds una más que aceptable presencia en los medios. Visitan España por primera vez y su concierto en la mítica sala Rock Ola de Madrid en ese año 81 todavía se recuerda (que se lo pregunten a Alaska o a Santiago Auserón). Digamos que se convierten en un grupo de culto con mayúsculas, compartiendo éxito y seguidores con compañeros generacionales como Echo And The Bunymen o The Cure.


NEW GOLD DREAM 1981, 1982, 1983, 1984 (1982)

Sin duda, uno de los mejores discos de la década. Todavía hoy es considerado su mejor disco (algunos todavía no lo tenemos tan claro, tras tantos años) y hay que reconocer que desde principio a fin, el álbum es una delicia. Desde los primeros acordes de “Someone, Somewhere in Summertime”, pasando por el tema que da título al disco y que quizás sea la mejor canción de su carrera, hasta el final de la hipnótica “King Is White And In The Crowd”, el álbum te hechiza a través de unos pasajes instrumentales inolvidables, con unos detalles al bajo de Derek Forbes antológicos (escuchad con atención “Glittering Prize”) y unos teclados llenos de sensibilidad pop.

La portada y su elegante diseño, destilan puro romanticismo. La producción está muy cuidada a cargo de Peter Walsh, muy envolvente (la impresionante “Hunter and The Hunted” se lleva la palma) y el resultado no puede ser mejor. Incluso en sus revisiones en directo los temas mejoran en contundencia.

Ideal para escuchar de noche, el sonido es tremendamente evocador. Me suele ocurrir que cuando escucho este disco luego apenas me apetece escuchar nada más porque todo me parece inferior.

El disco llega al top 3 en Uk y para Simple Minds supone un salto cualitativo absoluto. Eso se nota en la gira posterior, donde la audiencia en sus actuaciones empieza a ser considerable. Además, Mel Gaynor, ingresa en el grupo dándole mucha mayor estabilidad al puesto de batería.

En definitiva, un álbum de una gran belleza que define toda una época.


SPARKLE IN THE RAIN (1984)

Otro gran salto en su carrera. Si de algo adolecía New Gold Dream era de una producción excesivamente cuidada pero un pelín blanda, a cargo de Peter Walsh. Para esta nueva aventura, Jim Kerr ficha a Steve Lillywhite conocido por sus trabajos con consagrados artistas como Peter Gabriel y con grupos emergentes como U2 o Big Country El objetivo es, partiendo de las mismas estructuras del álbum anterior, darle al sonido del grupo un mayor aire épico y una mayor dosis de contundencia. El resultado, de nuevo impecable. Una cara A memorable, con el himno Waterfront (que no es sino una revisión del anterior Hunted and The Hunted pero mucho más aplastante en resultado), Speed Your Love To Me, Up On The Catwalk, East At Easter o Book Of Brilliant Things. Alguien da más?

El album entra directamente al Nº1 en Inglaterra y Jim Kerr empieza a copar las portadas de las revistas musicales inglesas. El grupo es sin duda el gran referente en el reino unido, llenando aforos importantes y actuando en festivales de primera fila. Además, se acompañan de un directo lleno de contundencia y buen gusto.

Si hay que ponerle un pero a este disco es que quizás en su cara B se empiezan a vislumbrar ciertas muestras de dificultad creativa y falta de criterio a la hora de dar contenido a las canciones. Un ejemplo es la errónea versión del clásico de Lou Reed “Street Hassle”. Aunque también hay grandes hallazgos como la envolvente White Hot Day, o la salvaje The Kick Inside Of Me, donde al bajista Forbes le llegaron a sangrar los dedos tras la grabación. No me extraña.


DON´T YOU (FORGET ABOUT ME) 1985

A veces ocurre que el destino te tiene preparado una gran sorpresa. Eso debieron pensar Simple Minds cuando Bryan Ferry rechazó esta composición de Keith Forsey y este se la propuso a Jim y compañía. El resultado lo conocemos todos: Nº1 en Usa. Canción tarareadísima, archiconocida y de las más populares de su tiempo, formó parte de la banda sonora de “El Club de los Cinco”, película estandarte del cine juvenil de mediados de la década.

Aunque no es de ellos, y aunque muchas veces sea un lastre, hay que reconocer que el grupo le dio mucha personalidad a la canción, creando un himno imitado hasta la saciedad (James con Born Of Fustration, sin ir más lejos).

La cuestión es que para bien o para mal supuso un salto a la fama del grupo que les llevó a actuar en tinglados como el Live Aid y a codearse con el famoseo de la época (Jim Kerr estaba recién casado con Crisshie Hynde The Pretenders).

De todos modos ya era hora que pudieran obtener un importante beneficio económico a su talento, que siempre viene bien.



ONCE UPON A TIME (1985)

Tras el bombazo del Dont You y aprovechando el momento de popularidad que vivía el grupo en el verano de ese año, se ponen en manos de dos productores americanos muy reconocidos: Bob Clearmountain y Jimmy Iovine, para por fin, intentar conquistar el mercado americano.

Digamos que lo consiguen a medias. El disco barre en las listas de medio mundo. Venden 8 millones de copias y a día de hoy puede ser considerado su álbum más popular. El disco que lleva Simple Minds a los estadios gracias a himnos como el fabuloso Alive And Kicking, Ghostdancing (sacada directamente de ese añejo I Travel de los primeros años) o Sanctify Yourself. El éxito estaba garantizado.

Pero es también el álbum donde empiezan a darse los primeros “enfrentamientos” entre los fans de siempre y la nueva hornada. Yo soy de los que piensan que el álbum es todo un acierto, incluyendo el aspecto creativo (mi favorita siempre será Oh Jungleland, por cierto), pero que quizás se les fue la mano en la producción. Sonido demasiado americanizado, dando mucho protagonismo a la batería y a las voces femeninas (Robin Clark, nunca me hiciste tilín), y sufriendo la baja de Derek Forbes, que cansado y algo celoso por el protagonismo que venía consiguiendo Jim Kerr, decidió abandonar la banda justo antes de entrar a grabar.

Con sus aciertos y sus errores, Once Upon a Time hizo de Simple Minds uno de los grupos más populares de la época, llenando estadios de medio mundo (Valencia, incluida) y comenzando a dar algunos síntomas de grupo-dinosaurio que no venían nada bien. La gente les adoraba y la crítica les empezó a dar la espalda.


LIVE IN THE CITY OF LIGTH (1987)

Inevitable doble álbum en directo de la gira anterior grabado en París, y sin duda uno de los álbumes en directo más populares e importantes de la década. Pelín arreglado (si uno escucha la grabación original del concierto, se da cuenta de los múltiples arreglos que se hicieron a posteriori en el estudio) pero impresionante en sonido e interpretación.

Como muestra del talento del grupo para revisar sus canciones y darles un nuevo aire, en muchos casos absolutamente diferente al original, ahí quedan temas como “Promised You A Miracle”, “New Gold Dream” (en una versión lenta que pone los pelos de punta) o la enorme “Book Of Brilliant Things”, tema que personaliza en si misma ese gusto del grupo por rehacer sus canciones gira a gira.


STREET FIGHTING YEARS (1989)

Todos los grupos tienen un disco que crea polémica, que se odia o se ama de la misma manera. En el caso de Simple Minds, Street Figthing Years simboliza esa disyuntiva. Yo me incluyo en el grupo de los adoradores del disco. Primero porque gracias a el conocí a la banda, segundo porque me parece una gran rareza de su tiempo y tercero porque musicalmente es fabuloso y arriesgado.

Muy denso en minutaje, el disco destila toda la esencia de los paisajes escoceses, de su clima, de su identidad. No suena celta (salvo la lógica excepción del instrumental When Spirits Rise que cierra el CD pero no el vinilo) pero tampoco reniega de sus raíces autóctonas. Suena sinfónico pero no adormece. Suena épico pero no pomposo. Y la producción es impecable, limpia, deliciosa. Trevorn Horn y Steve Lipson trabajan con Simple Minds y algún que otro colaborador (Stewart Copeland, Lou Reed) intentando dar un giro al sonido del grupo europeizándolo un poco sin dejar de sonar a lo grande.

Ese comienzo arrebatador con Street Figthing Years y Soul Crying Out no lo puede igualar nadie. Let it All Come Down, posiblemente la mejor balada que han escrito jamás, la contundencia de Kick It In…La riqueza instrumental de este disco es todo un hallazgo.

Insisto en que hay gente que considera este disco como el inicio de la cuesta abajo en la carrera de Simple Minds. Mis más sentidos respetos para ellos. Pero creo que hay que ir más allá y valorar el disco en su justa medida. Precedido del single Belfast Child (Nº1 en UK) y de la conocida Mandela Day (con aquella histórica recreación en Wembley el año anterior), ambos del E.P Ballad OF The Streets que sirvió de adelanto, el álbum proporciona a Simple Minds un nuevo éxito, fidelizandoles al público europeo y dejando atrás las ansias de conquista Made in USA (para eso estaban otros).

Quizás, viéndolo con la perspectiva que da el tiempo, lo que mató a este disco fue verse envuelto en aquella moda de la canción protesta y mesiánica de finales de los 80 que lideraban Peter Gabriel, Sting, Bono y compañía. Música celestial para una realidad terrenal. Eso fue lo único que no me encajaba en el disco, amén de la innecesaria versión de Biko.

La gira, apoteósica (Wembley incluido) propició que el grupo recibiera el Q Award al mejor grupo en directo y que la gira resultara un éxito sin precedentes en su carrera.



REAL LIFE (1991)

Jim Kerr se acobarda, regula y tras los palos de alguna crítica al sonido ampuloso del Street Fighting Years cambia de tercio. Olvida la temática político-social y se lanza en brazos del amor. Sonido algo continuista (repiten con Steve Lipson), el disco sufre la lamentable ausencia del teclista Michael Macneil quien cansado de las giras y del día a día, se marcha amistosamente. Con el tiempo se ha sabido que Kerr no se lo tomó nada bien.

Real Life, sin ser un mal disco (todo lo contrario, a mi me gusta mucho) sufre los vanos intentos de Jim y Charlie por sonar frescos. Y de ahí derivan las primeras señales de autoplagio (Let The Children Speak, Travelling Man, Stand By Love) y los primeros y alarmantes conatos de falta de creatividad (African Skies, Woman). La ausencia del añorado teclista empieza a pesar como una losa.

Aún así hay momentos muy disfrutables y algunos pasajes muy brillantes. El inicio con el tema que da título a la colección es marca de la casa. See The Lights es, posiblemente, la mejor composición de la década para la banda. Let There Be Love fue todo un acierto comercial como primer single. La ambiental Banging On The Door recoge perfectamente el espíritu del álbum anterior y tanto la trepidante Ghostrider (de lo mejorcito del disco) como la revisión de la tradicional Rivers Of Ice, repitiendo la experiencia de Belfast Child dos años antes, nos devuelven a los mejores Simple Minds.

Buen disco y de nuevo importante éxito.

Curiosamente, pese a la ausencia de Macneil, Simple Minds realiza la que es a gusto personal la mejor gira de su carrera, dando un mayor protagonismo a las guitarras y con un Mel Gaynor para la historia. Y lo digo con conocimiento de causa.



GOOD NEWS FROM THE NEXT WORLD (1995)

Tras el recopilatorio de 1992 Glittering Prize (por cierto, tercer disco más vendido en Uk en aquel año), llegan las vacas flacas. Jim Kerr, casado en segundas nupcias con la actriz Pattsy Kensit, confiesa pasar por una depresión y apenas dedica su tiempo al grupo.
Los años 90, con la aparición del brit pop y el grunge, la escena musical apenas deja un hueco para grupos como Simple Minds. Hasta compañeros de generación como Depeche Mode o U2 tienen que reinventarse y acaban cambiando de tercio. Son años duros para Simple Minds que ven como el batería Mel Gaynor, pieza fundamental de la banda, decide abandonar por un tiempo. Jim Kerr y Charlie Burchill se quedan solos y con el reto de ser capaces de estar a la altura de su pasado y de su recuerdo. Además, una ausencia de cuatros años en esto de la música, es mucho tiempo.

Para reverdecer viejos laureles, acuden al productor Keith Forsey (que les dio su éxito Don´t You) para producir su nuevo disco. Un disco que significaría el último con la compañía Virgin y que se suponía debía traer nuevos aires al sonido del grupo. Esta vez, producen su obra más guitarrera con ausencia casi total de teclados, y con cierta monotonía melódica. Mucho más a estas alturas no se les puede pedir. Nigth Music, She´s A River, Hypnotised y mi favorita, This Time, todavía nos permiten recuperar a los viejos Simple Minds, incluyendo un fantástico diseño del disco y de la temática hindú de aquella gira.

Eran malos tiempos y habría que sobrevivir sin perder la dignidad. La gira confirma ambos puntos: buen repertorio, buen sonido y buenas audiencias. Su tiempo había pasado y se trataba de disfrutar con lo hecho sin llegar a ser una parodia de si mismos.


NEAPOLIS (1998)

Reconozco que 1998 fue el año del “no se puede caer más bajo”. Todo lo que Jim y Charlie habían construido se emborrona gracias a decisiones lamentables: inexplicables retornos sin ningún sentido de Derek Forbes y Mel Gaynor, promoción paupérrima del disco, flojas canciones y una gira pobrísima (en todos los sentidos).

A pesar de las buenas intenciones (vuelta de Peter Walsh a la producción) y de la falsa sensación de unidad en el grupo, el disco es un absoluto fracaso. Se detectan ganas de agradar (Superman Vs Supersoul, War Babies ) pero fracasan en el cometido. Tras una aceptable gira de festivales el año anterior las expectativas eran altas respecto al nuevo disco. Pero el resultado, medio año después, sin ser una porquería, es muy pobre y una absoluta decepción para sus ya por entonces, desencantados fans.

Yo reconozco que durante aquellos años, vivía algo cabizbajo como fan de Simplse Minds. Habíamos pasado de la gloria de finales de los 80 al absoluto desencanto de finales de los 90 y viviéndolo además in situ, siendo testigos de la decadencia de la banda. Jim Kerr pierde el norte como cantante, el grupo de desinfla y tras un año tortuoso, Mel Gaynor y Derek Forbes vuelven a abandonar el grupo ante la perplejidad de todos.
De nuevo, había que renacer.


CRY (2002)

Hay que hacer un inciso. En 1999 el grupo graba un disco llamado “Our Secrets Are The Same” que no llega a ver la luz en tiempo y forma. La compañía, a disgusto con el contenido, decide no publicarlo generando una situación de malestar e incomprensión en el seno del grupo.

La verdad es que el disco no es gran cosa pero tiene temas decentes (Death By Chocolate, Space, Hello, etc…). Lo que ocurrió es que el fracaso de Neapolis era tan reciente que no era cuestión de volver a tropezar con la misma piedra, con el coste económico y de confianza en juego.

El grupo, a pesar de la decepción, se dedica a versionar sus temas preferidos de otras bandas y recopilarlas en el álbum Neon Ligths, bastante olvidable, con versiones de Echo And The Bunymen, la Velvet, Kraftwerk y Van Morrison entre otros.

Así mismo, y oportunamente, en el año 2001 Virgin lanza un doble recopilatorio de la banda (abarcando los años 79-98) bastante completo que a su vez relanza al grupo. Nada mejor que volver al pasado glorioso para coger impulso.

Con ese panorama el grupo lanza Cry en 2002. El todo o nada. La jugada, para el alivio del grupo y de muchos de sus fans, sale mejor que bien. En cierta manera, sin ser ninguna joya ni aportar nada nuevo a su carrera, el disco es agradable, con momentos muy brillantes (One Steep Closer, New Sunshine Morning) y con detalles ya olvidados para sus fans de siempre, como las típicas canciones pegadizas y con un punto de originalidad marca de la casa (Sugar, Lazy Lately, Disconnected). Algo irregular en el resultado pero lo suficientemente decente como para volver a despertar el interés en ellos por parte de sus seguidores de siempre.

Por primera vez en su carrera, Jim y Charlie se impregnan de sugerencias de músicos de otros países a la hora de la composición (Vince Clark, ex depeche mode, entre otros). Esto hace que el disco no siga una línea concreta y a veces se pierda en meros experimentos inconsistentes (The Floating World, Sleeping Girl) resultando al final una especie de batiburrillo donde conviven sus virtudes y defectos de forma armoniosa, aunque dejando al oyente un buen sabor final.

En la gira posterior, la mejor en años, vemos que el grupo vuelve a mostrarse cohesionado (gracias a la aportación de dos nuevos músicos de Glasgow) y se recupera de alguna manera al mejor Jim Kerr, tanto vocalmente como a nivel de carisma. Otro motivo para creer en el grupo.

Pasados los duros 90 y con el revival ochentero en mucha de la música de la década actual, el prestigio del grupo vuelve a florecer gracias al reconocimiento y buenas palabras de grupos como Keane, Coldplay, Bloc Party, o Manic Street Preachers.


BLACK AND WHITE 050505 (2005)


En el año 2005, llega un nuevo álbum. En la línea del disco anterior. A pesar de ser más compacto y más homogéneo, los temas no llegan a satisfacer al oyente como muchos del anterior. Podría ser peor pero también se podía esperar algo más.

No obstante, dentro del disco se vuelve a vislumbrar un grupo compacto y con ganas de mostrarse como tal, sin buscar el éxito comercial (ese tiempo ya pasó). Como pasa con sus discos desde los 90, siempre se te queda la sensación de “pudo ser más y mejor”. Aprecias el esfuerzo pero cualquier comparación con su pasado es una mera osadía. La impensable vuelta de Macneil supondría crear mejores canciones? La pregunta eterna….
En el álbum destaca ese comienzo esperanzador de Stay Visible, los estribillos resultones de Stranger y Home y sobre todo esa delicadeza llamada Dolphins, su mejor tema desde el album Real Life. Simple Minds fueron siempre maestros en crear ambientes delicados melódicamente y evocadores. En Dolphins lo vuelven a lograr pese a estar lastrado de una producción algo barroca y poco dada a la improvisación.

La gira, que les devuelve a los teatros y salas de 2.500 a 4.000 personas vuelven a mostrarse en plena forma, resucitando viejos temas y logrando la entrega del público. Cierto es que la música del grupo necesita de espacios más amplios para mostrarse tan exuberante como en las giras del 84-91, pero al grupo se le ve contento en esos ambientes y el carisma de Jim Kerr se mantiene intacto.

Ahora mismo el grupo celebra su gira de 30 años en las más importantes arenas de Uk, Escocia e Irlanda con más que una aceptable recepción por el público. En esos conciertos (con Jim, Charlie y Mel a la cabeza) se escuchará a una banda mítica, con sus claros y oscuros pero que ha conseguido sobrevivir a todo tipo de modas y épocas.

La pena es que en los tiempos que corren, donde lo que importa son las canciones de 3 segundos (gracias a artefactos insensibles como el Ipod) donde lo que vale es el “mmm….no me gusta, paso a la siguiente”, y donde el valor del álbum, del disco como obra se ha perdido para no volver salvo que unos pocos resistamos, grupos como Simple Minds (y tantos otros ), apenas queden para aquellos que vivimos su esplendor.

Larga vida a Simple Minds.

Otro día pondré las portadas de los discos. No llego a todo.

y….God Save Scotland.
Asunto Autor Vistas Enviado
  SIMPLE MINDS: CUESTION DE SUPERVIVENCIA (MEGAPOST)
SirAdam 1425 20 noviembre 2008 a las 18:00
zooraspa 156 20 noviembre 2008 a las 18:26
crono 153 20 noviembre 2008 a las 18:32
Pepe 142 20 noviembre 2008 a las 18:35
juliobcn 165 20 noviembre 2008 a las 18:34
BELA 161 21 noviembre 2008 a las 01:09
juliobcn 120 02 diciembre 2008 a las 21:28
simple minds fan 147 04 diciembre 2008 a las 03:46
linoleo 165 20 noviembre 2008 a las 18:55
kite38 132 20 noviembre 2008 a las 20:58
pau 160 20 noviembre 2008 a las 22:48
pendulo2000 116 21 noviembre 2008 a las 00:19
kite38 113 21 noviembre 2008 a las 14:39
BELA 127 21 noviembre 2008 a las 18:10
simple minds fan 111 22 noviembre 2008 a las 03:19
simple minds fan 159 22 noviembre 2008 a las 03:29
simple minds fan 128 22 noviembre 2008 a las 04:08
pau 139 05 diciembre 2008 a las 09:11
BELA 99 06 diciembre 2008 a las 01:11
SirAdam 134 09 diciembre 2008 a las 09:45
simple minds fan 116 10 diciembre 2008 a las 20:44
simple minds fan 178 10 diciembre 2008 a las 20:35
pau 140 20 noviembre 2008 a las 22:17
galko 119 20 noviembre 2008 a las 22:21
pendulo2000 88 21 noviembre 2008 a las 00:19
Aitor 152 20 noviembre 2008 a las 23:08
pendulo2000 109 21 noviembre 2008 a las 00:22
bonoman2 127 20 noviembre 2008 a las 23:19
bonoman2 130 20 noviembre 2008 a las 23:22
Thejesu 130 21 noviembre 2008 a las 11:29
BELA 134 22 noviembre 2008 a las 22:55
GodPartII 110 27 noviembre 2008 a las 15:01
pendulo2000 93 21 noviembre 2008 a las 00:16
BELA 136 21 noviembre 2008 a las 01:05
BELA 133 21 noviembre 2008 a las 01:16
  Cry
simple minds fan 187 21 noviembre 2008 a las 04:47
  Re: Cry
SirAdam 149 21 noviembre 2008 a las 08:57
  Re: Cry
Pleaseman 105 21 noviembre 2008 a las 09:57
  Re: Cry
BELA 131 21 noviembre 2008 a las 10:36
  Re: Cry
feelipe 89 28 noviembre 2008 a las 20:32
  Re: Cry
god part III 109 28 noviembre 2008 a las 21:16
  Re: Cry
feelipe 82 02 diciembre 2008 a las 21:15
  Re: Cry
Thejesu 98 04 diciembre 2008 a las 12:20
Thejesu 155 21 noviembre 2008 a las 11:26
Super yo 150 21 noviembre 2008 a las 13:57
galko 82 03 diciembre 2009 a las 00:50
Zooparty 87 03 diciembre 2009 a las 01:04
simple minds fan 172 28 noviembre 2008 a las 05:12
BELA 168 28 noviembre 2008 a las 16:38
BELA 167 02 diciembre 2008 a las 18:36
simple minds fan 163 18 diciembre 2008 a las 19:50
DarkAcrobat 124 21 diciembre 2008 a las 00:42
SirAdam 123 18 noviembre 2009 a las 21:06
simple minds fan 120 18 noviembre 2009 a las 21:09
Zooparty 86 19 noviembre 2009 a las 16:38
galko 82 03 diciembre 2009 a las 00:49